Nací en Chillán, Chile, allá por 1948. Patiperro por vocación, estoy radicado actualmente en el hermoso balneario de Los Vilos, después de haber vivido en innumerables otros lugares, aquí, en el fin del mundo.
Mi aspecto físico es el de un viejo joven (60 bien conservados años), de regreso de muchas batallas por la sobrevivencia, gracias a la bondad del Jefe. Como tengo mucho que contar, en verso y en prosa, me he dedicado a escribir y mis poemas confeccionados al amparo de la ociosidad, han gustado principalmente a la gente sencilla a quien dedico mi trabajo. Cuando me preguntan por mi última creación y me llaman poeta, quedo estupefacto y les juro que ni yo me la creo. Será.